“Comencé V de Vendetta en el Verano de 1981, durante unas vacaciones, repletas de trabajo, en la Isla de Wight. Mi hija más joven, Amber, tenía apenas unos meses de edad. Terminé V de Vendetta en el Invierno de 1988, después de cinco años de discontinuidad al cancelarse la revista inglesa Warrior, su hogar inicial. Amber tiene ahora siete años. No sé por qué lo he mencionado. Es una de esas cosas que te vienen a la mente con inesperada fuerza y no puedes hacer más que sentarte y pensar en ella.
V de Vendetta representa mi primer intento de realizar una serie regular, comenzada en los inicios de mi carrera. Por esta razón, entre otras, hay situaciones que parecen extrañas al principio de la historia y que sólo se comprenden al contemplar globalmente el desarrollo del argumento. Espero que sepáis perdonar la sencillez e impericia del comienzo y compartáis nuestra opinión de que era mejor dejar intactos esos episodios, antes de revisarlos, corregirlos y erradicar cualquier rastro de inexperiencia creativa juvenil.
Había también una cierta inexperiencia política de mi parte en esas primeras episodios. En 1981, el término invierno nuclear, no era algo corriente y aunque mi descripción sobre los trastornos climáticos era bastante aproximada a la situación real, persiste el hecho de que la historia sugiere que una guerra nuclear, incluso una limitada escala, puede sobrevivirse. Con los conocimientos que paseo ahora, sé que ese no es el caso.
También pequé de ingenuo al suponer que haría falta algo tan melodramático como un conflicto nuclear para llevar a Inglaterra hacia el fascismo. Para ser justos con David y conmigo mismo, no habla mejores predicciones del futuro de nuestro país en forma de cómic en esa época. El hecho de que el argumento precede a una supuesta derrota del Partido Conservador en las elecciones de 1982, os puede confirmar lo fiables que fuimos en nuestro papel de adivinos.
Ahora estamos en 1988. Margaret Thatcher comienza su tercer mandato y lidera sólidamente un Partido Conservador hacia el próximo siglo. Mi hija tiene 7 años y en la prensa circula la idea de campos de concentración para los enfermos del SIDA. La nueva policía antidisturbios lleva visores negros, como sus caballos, y sus furgonetas transportan videocámaras giratorias en su techo… El gobierno ha expresado su deseo de erradicar la homosexualidad, incluso como concepto abstracto. Y uno se pregunta qué nueva minoría será atacada legalmente después. Pienso en llevarme a mi familia fuera de este país muy pronto, en los próximos años. Es frío, miserable y corto de miras. Y no quiero estar aquí en el futuro.
Buenas noches, Inglaterra. Buenas noches, Servicios Sociales y la V de la Victoria.
Hola a la Voz del Destino y a V de Vendetta”.
Ésta es la introducción que Alan Moore realizó en Northampton en 1988 para el primer número de la publicación de V de VENDETTA para DC Comics.