Personajes Miracleman

19 04 2008

Sobre Miracleman giran muchos otros personajes a los que cabe destacar a modo de dramatis personae básico.

Emil Gargunza es el padre de la criatura y uno de los referentes más importantes del primer libro. Su búsqueda de la inmortalidad y su deseo de trascendencia le embarcó en el llamado Proyecto Zarathustra, donde vio la oportunidad dorada de convertir sus sueños en realidad. Usando la tecnología espigada de la nave alienígena aplicada a los cuerpos de Michael Moran, Dicky Intrépido y Johnny Bates, hijos de pilotos de las Fuerzas Aéreas fallecidos, creó a la familia Miracleman. Después llegaron Rebbeck y Lear, pero esto es otra historia. Sin embargo descubrió, muy a su pesar, que no podía reproducir el procedimiento en personas que ya habían alcanzado cierta edad, como él. La única opción plausible era utilizar uno de los cuerpos alterados para implantar su psique en él, pero este procedimiento no podía realizarse en un cuerpo maduro, con pautas mentales ya preestablecidas. Pero si ese ser perfecto engendraba un hijo…

Elizabeth Moran es el referente humano de toda esta historia. Una mujer normal y corriente que tiene que sufrir (y el verbo no está escogido a la ligera) como de la noche a la mañana su marido se transforma en un ser de fuerza impensable, poderes inconcebibles y habilidades que le sitúan más allá del común de los mortales. Al principio reacciona con escepticismo ante tan maravilloso hecho, seguido de un periodo de curiosidad que culmina en un rechazo hacia lo que su “nuevo” marido es y representa. En el libro segundo da a luz a Winter, la hija de Miracleman. Sí, de él y no de Michael Moran pues, como él mismo nos hace saber, es estéril. La escena de su parto, que ridículamente tuvo que llevar una indicación en la portada tanto en su versión original como en la que publicó Forum, es uno de los puntos culminantes de la historia.

Evelyn Cream es un agente de campo de Fantasmagoría. Hombre negro de complexión recia, culto, extremadamente astuto y peligroso que logra descubrir la identidad secreta que se oculta tras Miracleman. Como si se tratase de Juan el Bautista, anuncia al mundo y a sí mismo (y por tanto al lector) que ese superhombre, ese dios pálido que han dado a luz con sus máquinas y sus intrigas, es alguien más importante que cualquiera de los seres que pueblan el planeta. Como el Bautista también perderá la cabeza, aunque no a causa de una mujer, en un capítulo que dura un prolongado segundo narrado de forma magistral e ilustrado paupérrimamente. Suya es la frase: “Ah, ¿recuerdas que prometí no matarte?”, seguida por un perversamente divertido: “Estaba mintiendo, Steve”. Como dato anecdótico, resaltar que ha sustituido sus dientes por zafiros y, al final, es cuanto queda de él.

Kid Miracleman, Johnny Bates, es el alter ego perverso y macabro de Miracleman. Libre de la presencia de sus dos compañeros de aventuras, de alguna forma tutores y guías para él, Bates reniega de su humanidad y renuncia a asemejarse al resto de seres humanos. Embriagado de poder, afectado igualmente por esa dualidad de su personalidad de forma mucho más marcada, pues su alter-ego humano ha pasado años encerrado en el subespacio, Bates es un psicótico en estado puro (no creo que el apellido esté elegido al azar) que disfruta usando y abusando del poder que tiene.

Young Miracleman, Dicky Intrépido, es el eslabón perdido que conecta a Miracleman con Kid Miracleman. Partícipe de los juegos y aventuras de la Familia Miracleman, muere a causa de la explosión de la bomba atómica que Fantasmagoria coloca en el espacio. Miracleman tiene, en ese amargo y traumático capítulo de su vida, una horrible visión de dos cuerpos fundidos en uno solo. Posteriormente Young Miracleman es recuperado del subespacio y traído a la vida por la tecnología de Utopía, pero eso pertenece a la inconclusa etapa de Neil Gaiman que creo que no viene al caso comentar.

Miraclewoman, Avril Lear, trabaja como doctora atendiendo a muchos pacientes sin recursos a los que ayuda en la medida que le es posible. Recuerda perfectamente quién y lo que es y descubrió por su cuenta las maquinaciones de Gargunza, tras lo que escapó del proyecto. Sus poderes rivalizan con los de Miracleman, si bien su sensibilidad, buen juicio y madurez, son muy superiores a los del protagonista. Durante años ha permanecido al margen de todo lo sucedido pero, tras los acontecimientos que se desarrollan en el segundo libro y que la implican directamente, se ve obligada a salir a la luz y actuar.